Páginas

Google+ Followers

Seguidores

Translate

visitas contador

lunes, 11 de julio de 2016

Domenico Zampieri (Domenichino)



EsteEste trabajo recopilatorio está dedicado al pintor barroco italiano Domenico Zampieri, apodado Domenichino. Fue una personalidad muy destacada en el ambiente clasicista romano-boloñés de la primera mitad del s. XVII y maestro ideal del idealismo poussiniano. Rafael sería uno de los maestros del Cinquecento que más llama su atención. 

Fue el alumno favorito de Annibale Carracci, tras estudiar con Calvaert y Ludovico Carracci se fue a Roma y entró a formar parte del grupo de artistas que trabajaban bajo la dirección de Annibale Carracci en el Palacio Farnesio, preferentemente en los paisajes. 

Su Sacrificio de Isaac del Museo del Prado es una buena muestra de su arte, con el que anticipa el gusto rococó. También fue escultor y músico, siendo nombrado arquitecto del palacio apostólico por el papa Gregorio XV.  

Domenico Zampieri, más conocido como Domenichino (Bolonia, 21 de octubre de 1581 – Nápoles, 15 de abril de 1641), fue un prominente pintor italiano barroco del clasicismo romano-boloñés.

Nacido en Bolonia, hijo de un zapatero, fue en sus inicios aprendiz de Denys Calvaert. Pronto le dejaría para trabajar en la Accademia degli Incamminati de los hermanos Carracci. Al trasladarse a Roma en 1601, se convirtió en uno de los aprendices más talentosos del círculo de Annibale Carracci, y trabajó junto a grandes contemporáneos como Albani y Guido Reni, así como también junto con rivales como Lanfranco. Debido a su estatura, recibió el apodo de Domenichino («pequeño Domingo»).

El mural de La dama y el unicornio en la serie de frescos de Annibale Carracci titulada Los amores de los dioses (Palacio Farnesio de Roma) se atribuye a Domenichino. También en el Palacio Farnesio pintó tres paisajes mitológicos, en la Loggia del Giardino (Galería del Jardín).

Con el apoyo de monseñor Giovanni Battista Agguchi, el maggiordomo del cardenal Aldobrandini y más tarde Gregorio XV, y el hermano de Giovanni, el cardenal Girolamo Agguchi, Domenichino obtuvo el encargo para la Capilla dei Santissimi Fondatori en la basílica medieval de Grottaferrata (1608-10) a unos kilómetros a las afueras de Roma, y donde el abad titular era Odoardo Farnese. También le encargaron frescos para la iglesia de Sant'Onofrio. Albani procuró que participara en la decoración del Palacio Mattei (1606-07) y Villa Odescalchi en Bassano di Sutri (hoy Bassano Romano). Reni trabajó con él en frescos del Oratorio di Sant'Andrea y en la iglesia de San Gregorio Magno. Se rumoreó que cuando pintaba el mural de La flagelación de san Andrés en la citada iglesia, Domenichino actuaba con tanta pasión, usando palabras y acciones amenazantes, que Annibale Carracci sorprendiéndole, exclamó con alegría: «Hoy, mi querido Domenichino, tú me enseñas a mí».

Después de la muerte de Annibale en 1609, la escena artística romana estaba dominada por los discípulos del maestro. Los siguientes encargos para Domenichino fueron escenas al fresco de la vida de Santa Cecilia para la Capilla Polet de San Luis de los Franceses (1613-1614). Domenichino pintó al fresco en San Silvestro al Quirinale, San Carlo ai Catinari, Santa María en Trastevere, San Andrés della Valle y Santa Maria della Vittoria en Roma, así como en la Villa Aldobrandini de Frascati.

Sus trabajos en la citada basílica de San Andrés no tuvieron el éxito esperado, y Domenichino vio decaer su estimación. Optó por trasladarse a Nápoles, donde siguió trabajando, y allí falleció.

Tanto Annibale como Domenichino estuvieron entre los pocos artistas del paisaje en el Barroco romano temprano, e influirían en Claude Lorrain en el siguiente.

Espero que la información que he recopilado de este pintor italiano sea de vuestro interés, y en lo posible contribuya en su divulgación.





 00_1429109351_265710 

Busto en bronce de Domenico Zampieri, dit le Dominiquin (1581 - 1641), obra de Marguerite Julie CHARPENTIER (Paris, 1770 - Paris, 1845)




Algunas obras


Domenichino en el Museo del Prado

Domenichino. Domenico Zampieri (Bolonia, 1581-Nápoles, 1641). Pintor italiano. Se trata de uno de los artistas que más se significaron en la definición tanto del «bello ideal» como del paisaje clásico durante el siglo XVII italiano. Tras una breve estancia en el taller del flamenco Calvaert, entró en la Academia de los Incamminati de los Carracci hacia 1595, donde ya se distinguió por sus prodigiosas dotes como dibujante. En 1602 se dirigió a Roma para trabajar junto a Annibale Carracci en el Palacio Farnesio. Allí siguió los esquemas decorativos del maestro, quien estimó sus obras hasta permitirle llevar a cabo sus propias invenciones. Por esos primeros años también recibió el favor del noble boloñés Giovanni Battista Agucchi, hermano del cardenal Girolamo y secretario del cardenal Pietro Aldobrandini, por lo que se trasladó a su palacio hacia 1604. Gracias a estos personajes ­Domenichino recibió sus primeros encargos importantes. Para el cardenal Agucchi realizó las escenas de san Jerónimo y de san Onofre (1604-1605), mientras que para el cardenal Farnesio, y por recomendación de Annibale, obtuvo la comisión de los importantes frescos de la abadía de Grottaferrata (1608). También gracias a Annibale llevó a cabo poco más tarde el fresco de La flagelación de san Andrés (1609) para el cardenal Borghese. Para comprender la alta consideración de la que ya gozaba en esos momentos, solo hay que recordar su designación para finalizar los trabajos del Palacio Farnesio, que habían quedado inconclusos a la muerte de Annibale. De 1614 es La última comunión de san Jerónimo, de la colección vaticana, en la que Domenichino retoma el ejemplo de Agostino Carracci para realizar una auténtica demostración del ideal pictórico del clasicismo. Por el dominio en la expresión de los afectos de los personajes, la monumentalidad de la arquitectura, el delicado paisaje del fondo, hasta la reproducción tonal de los colores y la luz con una armonía casi musical, esta obra se convirtió en una de las más admiradas por los teóricos del «bello ideal», como Giovanni Pietro de Bellori, y fue estimada por Poussin hasta tal punto que no encontraba superior sino la Transfiguración de Rafael. En 1617, Domenichino se trasladó a Fano para realizar el ciclo de frescos de La vida de la Virgen, y siguió creando grandes lienzos para los altares de su ciudad natal. Regresó a Roma en 1621, cuando Gregorio XV le nombró arquitecto papal, aunque la temprana muerte del pontífice impidió cualquier desarrollo productivo del cargo. Su trabajo más importante en la década de 1620 fue la decoración de la iglesia romana de San Andrés del ­Valle, en la que realizó las pinturas de las pechinas en competencia directa con su «enemigo» Lanfranco, que se encargó de la decoración de la cúpula. En 1631 Domenichino se dirigió a Nápoles, donde pasó la mayor parte de sus últimos años, alternando su estancia con trabajos en otros lugares, como la decoración de la Villa ­Aldobrandini de Frascati (1634). El fracaso que supuso su trabajo en la capital partenopea, sin duda, agudizó los rasgos más neuró­ticos de su carácter, que le habían llevado a una vida apartada, siempre celoso de que otros artistas pudieran copiar su trabajo. Su arte es reflejo de una personalidad concentrada en la labor artística que dio lugar a una de las más elevadas muestras de la elaboración teórica del clasicismo pictórico. Para ello partió del seguimiento ferviente de las enseñanzas de los Carracci ­sobre el estudio atento de los maestros del pasado, especialmente el ejemplo supremo de Rafael, sin dejar de contrastarlo con la experiencia de la naturaleza. Además, su empeño se complementó con las teorías del ­ideal clásico en pintura que redactó Giovanni Battista Agucchi, en colabo­ración con el propio Domenichino, y que fueron elementos primordiales para la posterior elaboración de la Idea, de Giovanni Pietro Bellori. De esta manera, Domenichino se convirtió en personaje clave para la teorización de Bellori como artista intelectual que encadena la tradición de ­Carracci con Poussin. Fue Agucchi un magnífico guía para Domenichino en el conocimiento del arte antiguo y la arquitectura, la historia y la poe­sía como reflexión del paisaje clásico. Testimonio magnífico de todo ello es el Arco de triunfo (Prado), que se convirtió en un erudito homenaje del pintor a las virtudes de su protector, subrayando los puntos que debieron acercarlos: el interés por la arquitectura, la Antigüedad o la ideación del paisaje clasicista. Después de pertenecer seguramente al propio Agucchi, se encontraba en la colección del pintor Maratta -otro de los puntales posteriores del clasicismo-, que fue adquirida por Felipe V. De sus otras obras en el Museo del Prado, la titulada Exequias de un emperador, realizada en Nápoles, formaba parte de una serie de temas romanos para el palacio del Buen Retiro.

Obras en el Prado

    - Aparición de los ángeles a san Jerónimo, óleo sobre lienzo, 184 x 129 cm [P130].
    - El sacrificio de Abraham, óleo sobre lienzo, 147 x 140 cm, h. 1627-1628 [P131].
    - Las lágrimas de san Pedro, óleo sobre cobre, 28 x 21 cm [P133].
    - Arco de triunfo, óleo sobre lienzo, 70 x 60 cm, h. 1607-1615 [P540].
    - Exequias de un emperador, óleo sobre lienzo, 227 x 363 cm, 1635 [P2926]. Atribución dudosa.
    - Paisaje con la Huida a Egipto, pluma sobre papel agarbanzado, 197 x 288 mm, h. 1610 [D2110].
    - Cabeza de anciano barbado / Cabeza de niño, lápiz negro, sanguina sobre papel marrón, 189 x 137 mm, h. 1617-1625 [D2182].
    - Apuntes de frailes, aguada y pluma sobre papel amarillento, 207 x 262 mm [D3708].
    - Escena de historia antigua con soldados, aguada roja y sanguina sobre papel verjurado, 192 x 330 mm, siglo XVII [D7861]. Atribución.


 4aparici_n_de_los_ngeles_a_san_jer_nimo 

Aparición de los ángeles a san Jerónimo. Primera mitad del siglo XVII, óleo sobre lienzo, 184 x 129 cm. Nuseo del Prado. Obra de Domenichino.


 5el_sacrificio_de_abraham 

El sacrificio de Abraham, h. 1627-1628, óleo sobre lienzo, 147 x 140 cm. Nuseo del Prado. Obra de Domenichino.

Dios puso a prueba la fe de Abraham ordenándole el sacrificio de su hijo Isaac. Cuando se disponía a cumplir su voluntad, un ángel detuvo su brazo (Génesis 22: 1-19). Formado en Bolonia en la Academia de los Carracci, Domenichino se trasladó a Roma en 1602. Esta pintura formó parte de un encargo de pinturas a Italia para el Alcázar de Madrid.Procede de la Colección Real.


 6las_l_grimas_de_san_pedro 

Las lágrimas de san Pedro, h. 1640, óleo sobre lámina de cobre, 28 x 21 cm. Nuseo del Prado. Obra de Domenichino.

Esta obra procede de la colección de Felipe V en el palacio de La Granja (Segovia), donde aparece inventariada como de escuela de Domenichino. Es probable que la versión original de esta composición sea la que muestra una copia del siglo XIX conservada en Ferrara (Fondazione Cassa di Rispiarmo). Pintada sobre lienzo, es de mayor tamaño y presenta ligeras variantes en la disposición de las manos del santo y en el fondo, ya que está ambientada al aire libre, ante una estructura amurallada. Asimismo, incluye una inscripción con el año de 1640 que permite aproximar la cronología del cobre del Prado y situarlo en el último periodo del artista. Aquí, san Pedro aparece ante un sobrio fondo arquitectónico que favorece la monumentalidad de la figura, aludiéndose al motivo de sus lágrimas por medio del gallo que se integra en el muro (Texto extractado de La Belleza Cautiva. Pequeños tesoros del Museo del Prado, Museo Nacional del Prado, Obra Social la Caixa, 2014, p. 98).


 7arco_de_triunfo 

Arco de triunfo, h. 1607-1615, óleo sobre lienzo, 70 x 60 cm. Nuseo del Prado. Obra de Domenichino.

El interés de la obra es enorme, ya que se trata de un exvoto de Giovanni Battista Agucchi, el protector de Domenichino y famoso teórico de las ideas clasicistas, a su santo patrono. No puede encontrarse un modo más clásico y más erudito de devoción. Los intercolumnios del arco y los pedestales de las pilastras llevan alegorías y cifras de las virtudes y el arco se erige en un paisaje de serena melancolía, muy cerca de los de Carracci aún. Las figuras, de esbeltas proporciones, se aproximan a las de los frescos de Grota Ferratta, que son de 1608-10, y la figura del pastor con el rebaño está muy próxima a las figurillas rebosantes de vida y verdad de sus primeros paisajes, como el famoso Vado, de la Galería Doria, presumiblemente en torno a 1606.La decidida protección de los Agucchi se manifiesta quizá con mayor intensidad en los años que van de 1607 a 1615, en que por circunstancias de rivalidades entre las familias principescas, Juan Bautista Agucchi permanece en la sombra de la vida privada, dedicado a sus estudios filosóficos, que madurarán en un sistema teórico de las artes que tanto peso ejerce sobre la obra posterior de Domenichino. En esos años habrá que colocar este Arco de triunfo, que por su mismo carácter, a la vez místico y pagano, corresponde bien a unos momentos de meditación y recogimiento (Texto extractado de Pérez Sánchez, A. E.: Pintura italiana del siglo XVII en España, 1965, pp. 128-129).


 8exequias_de_un_emperador

Exequias de un emperador, 1634 - 1635, óleo sobre lienzo, 227 x 363 cm, 1635 [P2926]. Atribución dudosa. Nuseo del Prado. Obra atrribuida a Domenichino.

Se trata de la pintura mejor documentada de todo el ciclo de la Historia de Roma y, al mismo tiempo, es una de las que más incógnitas sigue planteando, que afectan a cuestiones tan importantes como su autoría o el tema tratado. Efectivamente Giambattista Passeri relató cómo Domenichino fue contratado por el conde de Monterrey, desde 1634 virrey español en Nápoles, que le protegió cuando fue amenazado por los artistas locales, celosos de la competencia de los foráneos. También narra que el propio Monterrey tuvo que interceder ante las autoridades de la capilla del tesoro de la catedral, para quienes trabajaba en exclusiva, con el fin de que le permitieran simultanear su trabajo allí con el encargo para Felipe IV. Las amenazas de los artistas napolitanos surtieron efecto y provocaron su escapada a Roma en el otoño de 1634, donde pintó este cuadro, terminándolo a su vuelta a Nápoles en la primavera de 1635. Se trata, por tanto, del único cuadro perteneciente a este ciclo del que tenemos testimonios históricos que nos permiten una datación segura. Bellori insistió en términos parecidos, dándonos además una minuciosa descripción de la obra. En relación con lo problemático de su autoría, esta dificultad está motivada por la discreta calidad de alguna de las figuras, inferior a lo habitual en este artista. A favor de la atribución a Domenichino se ha alegado el hecho de ser una comisión real; el testimonio de Passeri que convivió con el artista en Frascati durante el verano de 1634, sin mencionar la presencia de ayudantes; la existencia de numerosos dibujos relacionados con esta pintura de mano del maestro y su delicado estado de conservación, con desgastes generalizados en su superficie pictórica y groseros repintes en sus dolientes figuras del extremo inferior derecho que impiden disfrutar de su calidad. Los que defienden la existencia de una generosa participación del taller llaman la atención sobre las deficientes anatomías de los personajes y los caballos. Con toda la prudencia que exige el análisis de un cuadro en tan delicado estado de conservación, su reciente limpieza parece dar la razón a los partidarios de esta última propuesta. Tradicionalmente se ha considerado que esta pintura ilustraba las exequias de un emperador, hasta que Spear propuso en 1982, que se trata de la ceremonia posterior, esto es, la consecratio o divinización, si bien hemos preferido mantener el título tradicional, por varias razones. La primera es que las estampas que Domenichino  pudo utilizar como modelo se refieren siempre a exequias de emperadores y no a su consecratio, de la que no parece que hubiera demasiada conciencia en el siglo XVII. En segundo lugar, la ceremonia descrita por Domenichino en el primer plano con carreras y combates, la decursio equitum, corresponde a las ceremonias de la muerte y no a la divinización del emperador difunto que ascendía ad sidera, donde era recibido por los dioses, momento posterior al reflejado en esta pintura en la que apenas comienza la crematio.A lo largo de las últimas décadas se ha tratado de establecer la existencia de una serie de cuadros relativos a la Historia de Roma, entre los que se encuentra esta obra, encargados por los representantes de Felipe IV en esa ciudad y en Nápoles a partir de una fecha cercana a 1634 para el palacio del Buen Retiro. Persisten veintiocho obras que pueden relacionarse con este proyecto (conservadas principalmente en el Museo del Prado y Patrimonio Nacional), a las que se pueden añadir otras seis más actualmente destruidas o cuyo paradero se desconoce, todas ellas citadas en la Testamentaría de Carlos II. En total, unas treinta y cuatro pinturas, el conjunto más numeroso de todos los del Retiro incluyendo el Salón de Reinos y sólo inferior en número a las escenas mitológicas que en esos mismos años el cardenal-infante don Fernando, hermano del rey, solicitaba a Rubens para la Torre de la Parada. Su número constituye el primer argumento que permite entender la importancia otorgada a este ciclo en el nuevo palacio (Texto extractado de Úbeda de los Cobos, A. en: El Palacio del Rey Planeta. Felipe IV y el Buen Retiro, Museo Nacional del Prado, 2005, pp. 169-170; 200-201).


 9paisaje_con_la_huida_a_egipto 

Paisaje con la Huida a Egipto, h. 1610, pluma sobre papel agarbanzado, 197 x 288 mm. Nuseo del Prado. Obra de Domenichino.

El dibujo fue publicado por R. Spear en relación con un cuadro de Domenichino en el Allen Memorial Museum de Oberlin (U.S.A.), ya que presenta una disposición muy semejante del grupo central y es idéntica la figura del barquero. El dibujo se fecha junto con el cuadro en la década de 1610 y es ejemplo de la primera actividad de Domenichino como paisajista derivado de Annibale Carracci. Otro dibujo de este tema, similar al del Prado, se conserva en el museo del Louvre. Aunque es indudable una mayor soltura y fluidez de los trazos con respecto al apunte madrileño. En este último, una antigua atribución en el reverso a Pier Francesco Cittadini, unida a la indudable sequedad de las líneas y a una manifiesta desproporción en la figura del asno hacen dudar de su absoluta originalidad, no pudiendo descartarse por completo su evidente relación con el estilo y la técnica de Cittadini. (Texto extractado de Mena Marqués, M.B., Catálogo de dibujos. VI. Dibujos italianos del siglo XVII, Museo del Prado, 1990, p. 77).    



Otras obras


 1muerte_de_san_pedro_m_rtir_pinacoteca_nazionale_de_bolonia 

Muerte de San Pedro mártir. Pinacoteca Nazionale de Bolonia. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 2la_dama_y_el_unicornio_fresco_en_el_palacio_farnesio_de_roma_obra_probable_de_domenichino_h_1602 

La dama y el unicornio, fresco en el Palacio Farnesio de Roma, obra probable de Domenichino, h. 1602. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 3la_cacer_a_de_diana_cuadro_de_domenichino_en_la_galer_a_borghese_de_roma 

La cacería de Diana, cuadro de Domenichino en la Galería Borghese de Roma. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 10st_john_the_evangelist_c_1621_29 

St. John the Evangelist, c. 1621–29. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 11the_way_to_calvary_1610

The Way to Calvary. 1610. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 28_1429108730_717231 

Timoclée captive amenée devant Alexandre, 1615. Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 29_renaud_et_armide 

Renaud et Armide, 1617-21. Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 30paysage_avec_un_ermite 

Paysage avec un ermite, 1605-06. Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 31paysage_avec_la_fuite_en_egypte 

Paysage avec la fuite en Egypte. 1620 - 1623 . Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 32paysage_avec_hercule_tirant_cacus_de_sa_caverne 

Paysage avec Hercule tirant Cacus de sa caverne. 1621 - 1622. Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 33paysage_avec_hercule_combattant_achelo_s_chang_en_taureau 

Paysage avec Hercule combattant Acheloüs changé en taureau. 1621 - 1622. Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 34paysage_avec_des_laveuses_de_linge_et_un_enfant_renversant_du_vin 

Paysage avec des laveuses de linge et un enfant renversant du vin. 1604 - 1605. Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri) 


 36herminie_chez_les_bergers 

Herminie chez les bergers. 1622 - 1625. Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri) 


 35la_vierge_et_l_enfant_j_sus_avec_saint_jean_baptiste 

La Vierge et l'Enfant Jésus avec saint Jean Baptiste. 1605. Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri) 


 37le_ravissement_de_saint_paul 

Le Ravissement de saint Paul. 1606 - 1608. Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri) 


 38la_vierge_l_enfant_avec_saint_fran_ois 

La Vierge à l'Enfant avec saint François. 1621-1625. Museo del Louvre, París. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)



 12domenichino_domenico_zampieri_the_adoration_of_the_shepherds_c_1607_10_oil_on_canvas_143_x_115cm_national_gallery_of_scotland 

The Adoration of the Shepherds, c. 1607-10, Oil on canvas, 143 x 115cm, National Gallery of Scotland. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 13domenichino_paesaggio_con_tobias 

Landscape with Tobias, c. 1612. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 16domenichino_diana_and_her_nymphs_1616_17 

Diana and her Nymphs, 1616-17. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 17saint_cecilia_playing_the_viol_1618 

Santa Cecilia con un ángel sujetando una partitura. 1618-1620. Lienzo. 160 x 120 cm. Museo del Louvre. París. Francia. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 18domenichino_paesaggio_fluviale_con_barcaioli_pescatori_e_una_coppia_elegante

River landscape with Boatmen and Fisherman, an elegant couple walking by the shore. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 19adam_y_eva 

Adan y Eva. 1623-1625. Museo de Pintura y Escultura de Grenoble. Grenoble. Francia. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 20_1429108052_305921 

Adan y Eva. Olio su tela. 63 x 46 cm. Galleria Nazionale d'Arte Antica, Roma. Italia.. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 21fuga_in_egitto 

Fuga in Egitto. 1581-1641. Olio su rame. 41,5 x 31,5 cm. Galleria Nazionale d'Arte Antica, Roma. Italia. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 22la_asunci_n_de_la_magdalena 

La Asunción de la Magdalena. 1620. Óleo sobre lienzo, 119 x 110 cm. Museo del Hermitage. San Petersburgo. Rusia. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 23madonna_and_child_with_st_petronius_and_st_john_the_baptist 

Madonna and Child with St Petronius and St John the Baptist. 1629. Óleo sobre lienzo. 430 x 278 cm. Galleria Nazionale d'Arte Antica, Rome. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 24paiaje_con_tob_as_atrapando_un_pez 

Paiaje con Tobías atrapando un pez. 1617-1618. Óleo sobre lienzo. The National Gallery. Londres. Inglaterra. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 25sainte_marie_madeleine 

Sainte Marie-Madeleine. 1630. Óleo sobre lienzo. 88,7 x 76 cm. Galería Palatina. Palazzo Pitti. Florencia. Italia. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 26sant_agnese 

Sant'Agnese. 1581-1641. Olio su tela. 143 x 101 cm. Galleria Nazionale d'Arte Antica, Roma. Italia. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 27_ltima_comuni_n_de_san_jer_nimo 

Última comunión de San Jerónimo. 1614. Óleo sobre lienzo. 419 x 256 cm. Museos Vaticanos. Roma. Italia. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 14portrait_of_giovanni_battista_agucchi_c_1621_city_art_gallery_york 

Portrait of Giovanni Battista Agucchi, c. 1621, City Art Gallery, York. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)


 15portrait_of_guido_reni_1603_and_1604 

Portrait of Guido Reni, 1603 and 1604. Obra de Domenichino (Domenico Zampieri)





Pues esto es todo amigos, espero que os haya gustado el trabajo recopilatorio dedicado al pintor italiano Domenico Zampieri, conocido como Domenichino. Fue una personalidad muy destacada en el ambiente clasicista romano-boloñés de la primera mitad del s. XVII y maestro ideal del idealismo poussiniano. Rafael sería uno de los maestros del Cinquecento que más llama su atención.



Fuentes y agradecimientos: museodelprado.es, artcyclopedia.com, pintura.aut.org, es.wikipedia.org, cartelen.louvre.fr y otras de Internet.
Fuente
http://www.foroxerbar.com

Te puede interesar;

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...