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lunes, 16 de enero de 2017

El arte callejero de Banksy en una sala de arte




grafitis. La muestra “The Art of Banksy” en Amberes, Bélgica, reúne 80 piezas del misterioso artista cuyos trabajos denuncian abusos y a la sociedad de consumo.


La crítica irreverente de Banksy, el misterioso artista del espray que arremete contra la policía, los medios de comunicación o la sociedad de consumo, aterrizó en Amberes con la exposición “The Art of Banksy”, que descubre 80 obras del grafitero que se coló en el mercado del arte.



Y es que sus obras, que aparecieron por primera vez en las calles de Inglaterra, son todo un símbolo del “street art” y de cómo este ha logrado hacerse un hueco en los circuitos artísticos, ya que muchas de ellas han sido expuestas o subastadas junto a las de artistas consagrados, desde Picasso a Miró.


Además de en el Reino Unido, las obras de Banksy han aparecido en lugares recónditos de todo el mundo, la más famosa en el lado palestino del muro de separación israelí de Cisjordania, “Girl with a Baloon” (“Chica con un globo”), la imagen esperanzadora de una niña con un globo en forma de corazón.
“Todas las piezas incluidas en la exhibición son obras originales y ediciones limitadas de impresiones realizadas por Banksy, únicas en su forma”, dijo a Efe el coordinador de la muestra, Sam Pearl.

La exposición, que ya ha podido verse en Amsterdam, Melbourne y Estambul y viajará después a Sidney, ha sido impulsada por el antiguo agente del artista, Steve Lazarides, a quien pertenecen las obras expuestas.
El visitante puede pasear entre muros imaginarios, como si lo hiciera por las calles de Shoreditch, en Londres, epicentro del contestatario “street art” donde es fácil toparse con algún Banksy en una esquina cualquiera.



Las críticas del grafitero son irreverentes pero también están cargadas de humanismo y emoción, como en “Flower Thrower”, un grito a la paz que el artista pintó en Jerusalén, en el que un hombre lanza en posición violenta un ramo de flores, en lugar de un objeto contundente.
También se expone otra de sus creaciones más icónicas sobre lienzo, “Media”, una crítica feroz a los medios de comunicación y a la representación de las guerras, protagonizada por una niña herida encima de un montón de escombros con un osito de peluche, ante la mirada de fotógrafos y cámaras de televisión.
El éxito y la iconografía de Banksy están también marcados por el misterio de su identidad, que aún no ha sido oficialmente desvelada, aunque estudios apuntan que se trata del inglés Robin Gunningham, de Bristol –donde se conservan muchas de sus obras– mientras que una reciente investigación indicaba que se trataría del líder de la banda Massive Attack, Robert “3D” Del Naja.
“No sé por qué la gente es tan amable de poner los detalles de su vida privada en público; se olvidan de que la invisibilidad es un superpoder”, escribió con sorna el artista, en un contexto marcado por la exhibición de la intimidad en las redes sociales.
Su estilo incluye críticas contra grandes símbolos de la sociedad de consumo, con obras que apuntan directamente a marcas como McDonalds, Disney o Burger King.
Ironías de la vida, algunas de ellas se exponen ahora en un centro comercial.

La crítica irreverente de Banksy, el misterioso artista del espray que arremete contra la policía, los medios de comunicación o la sociedad de consumo, aterrizó en Amberes con la exposición “The Art of Banksy”, que descubre 80 obras del grafitero que se coló en el mercado del arte.
Y es que sus obras, que aparecieron por primera vez en las calles de Inglaterra, son todo un símbolo del “street art” y de cómo este ha logrado hacerse un hueco en los circuitos artísticos, ya que muchas de ellas han sido expuestas o subastadas junto a las de artistas consagrados, desde Picasso a Miró.
Además de en el Reino Unido, las obras de Banksy han aparecido en lugares recónditos de todo el mundo, la más famosa en el lado palestino del muro de separación israelí de Cisjordania, “Girl with a Baloon” (“Chica con un globo”), la imagen esperanzadora de una niña con un globo en forma de corazón.
“Todas las piezas incluidas en la exhibición son obras originales y ediciones limitadas de impresiones realizadas por Banksy, únicas en su forma”, dijo a Efe el coordinador de la muestra, Sam Pearl.
La exposición, que ya ha podido verse en Amsterdam, Melbourne y Estambul y viajará después a Sidney, ha sido impulsada por el antiguo agente del artista, Steve Lazarides, a quien pertenecen las obras expuestas.
El visitante puede pasear entre muros imaginarios, como si lo hiciera por las calles de Shoreditch, en Londres, epicentro del contestatario “street art” donde es fácil toparse con algún Banksy en una esquina cualquiera.
Las críticas del grafitero son irreverentes pero también están cargadas de humanismo y emoción, como en “Flower Thrower”, un grito a la paz que el artista pintó en Jerusalén, en el que un hombre lanza en posición violenta un ramo de flores, en lugar de un objeto contundente.
También se expone otra de sus creaciones más icónicas sobre lienzo, “Media”, una crítica feroz a los medios de comunicación y a la representación de las guerras, protagonizada por una niña herida encima de un montón de escombros con un osito de peluche, ante la mirada de fotógrafos y cámaras de televisión.
El éxito y la iconografía de Banksy están también marcados por el misterio de su identidad, que aún no ha sido oficialmente desvelada, aunque estudios apuntan que se trata del inglés Robin Gunningham, de Bristol –donde se conservan muchas de sus obras– mientras que una reciente investigación indicaba que se trataría del líder de la banda Massive Attack, Robert “3D” Del Naja.
“No sé por qué la gente es tan amable de poner los detalles de su vida privada en público; se olvidan de que la invisibilidad es un superpoder”, escribió con sorna el artista, en un contexto marcado por la exhibición de la intimidad en las redes sociales.
Su estilo incluye críticas contra grandes símbolos de la sociedad de consumo, con obras que apuntan directamente a marcas como McDonalds, Disney o Burger King.
Ironías de la vida, algunas de ellas se exponen ahora en un centro comercial.
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