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jueves, 7 de julio de 2016

“Leonardo es más increíble que cualquiera de los misterios relacionados con él”

Un repaso a los intereses lúdicos y culturales de Christian Gálvez, el célebre presentador del programa "Pasapalabra", muestran una personalidad heterodoxa. Charlamos con él de uno de los personajes que más le fascina: Leonardo da Vinci.

Además de tu apego a Leonardo a Vinci, te confiesas fanático de los videojuegos, de los cómics, del Japón de los samuráis…
Sí, quizá sea cierto. Pero, si te das cuenta, todo tiene que ver con dos cosas: con la cultura y el entretenimiento

Quizá en tus libros se observa una faceta espiritual que extrañará a quien sólo conozca la imagen pública que exhibes en la televisión.
No, la verdad es que no me considero para nada espiritual. Tengo mis propias creencias, pero que me las he guardado, nunca he creído que sean de interés para nadie lo que yo crea o deje de creer. Sí que me prodigo mucho en temas relacionados con la parapsicología, porque es algo que me gusta. Sin embargo, no investigo, por ejemplo, el lado más espiritual de Leonardo, contando con que él fue un individuo que sólo amaba aquello que podía entender y podía conocer…
"Leonardo es el claro ejemplo de que no hay genios que sólo nacen, sino que también existen los genios que se hacen"
¿Crees que puede afectarte negativamente el hecho de ser un personaje televisivo de cara a que te tomen en serio al escribir sobre Leonardo? ¿Consideras que se ha creado una imagen superficial de ti?
Yo creo que me puede afectar desde el punto de vista de que las mentes receptivas no sean unas mentes inquietas. Pero tampoco es algo que me preocupe. Escribir es algo que hago por mí, no para demostrar nada. Tampoco me considero una persona extraordinariamente culta, sino sólo especialmente curioso y entretenido. Lo que pueden pensar los demás de mí, no me importa demasiado.  A mí me pueden interesar otras cosas que me hacen –o por lo menos intento– que me hagan mejor.

Comenzaste a estudiar magisterio. Quizá tu faceta de conferenciante y escritor tiene algo que ver con tu vocación de maestro…
Bueno, mi destino no parecía dirigido a la televisión, hasta que se me ofreció la oportunidad y tuve que tomar una decisión. Yo siempre quise ser profesor. Sí es cierto que ahora enseño y entretengo de otra manera, por ejemplo, escribiendo sobre Leonardo. Pero claro que me gusta esa faceta de maestro.

¿Cuáles son las razones que te encaminaron hacia Leonardo en vez de a cualquiera de los muchos personajes interesantes de la cultura occidental?
Posiblemente porque Leonardo es, quizá, uno de los diez personajes más misteriosos de la historia de la humanidad y cuando te adentras en su biografía descubres que su realidad es aún más increíble que cualquiera de los misterios relacionados con él.

¿Y cuándo y de qué manera comienzas a adentrarte en el personaje, a profundizar en él, más allá de los datos generales que todos conocemos sobre él?
En profundidad, fue durante un viaje a Milán, allá por el año 2009. Tuve que hacer unos anuncios en Italia y por extrañas circunstancias conseguí adentrarme en un lugar al que es casi imposible acceder. Por rebotes del destino conseguí entrar en el Cenáculo con un grupo muy especial, con niños de educación especial y me pasó una cosa muy bonita y muy extraña allá dentro. Entonces, pensé que aquello tenía algo que ver con el karma. Y a partir de allí me puse a investigar, y cada vez que hago cosas relacionadas con Leonardo, rastreo sobre su figura, surge algo que me dice que estoy por el buen camino.

¿Cuál es el aspecto que más te seduce del personaje?
La inquietud, la curiosidad, que trata de abarcar todo… El hecho de querer ayudarse a sí mismo y que lleva intrínseco el hecho de querer ayudar a los demás. Todo lo que inventaba lo ingeniaba para los demás y todo lo que ocultaba lo ocultaba para él. Ese punto bipolar que tenía me llama especialmente la atención. Y, sobre todo, que era un tipo adelantado a su época. Si yo pudiera viajar en el tiempo, ir al Renacimiento, y encontrarme cara a cara con Leonardo, sólo le diría una cosa: “lo conseguimos, volamos, tenías razón”.

La biografía de Leonardo está rodeada de sombras, tiene un punto misterioso que a veces se ha querido exagerar un poco porque es un personaje también muy literario. Él simboliza un poco la mezcla de genialidad y heterodoxía. Según tus investigaciones, ¿cómo era la personalidad de Leonardo?
Leonardo es el claro ejemplo de que no hay genios que sólo nacen, sino que también existen los genios que se hacen. Lo que más me llama la atención es que Leonardo se convirtió en un genio gracias a la curiosidad, a la perseverancia, a la observación y al sacrificio, contando con que hay muchos aspectos de la biografía de Leonardo que la gente no conoce. La gente cree que lee a Dan Brown y lo sabe todo de Leonardo. Nada más lejos de la realidad. Cuando entiendes que era un hijo ilegítimo, que también era iletrado y que fue bipolar, disléxico y con déficit de atención, y a pesar de todo eso y de todo lo que se encontró en su contra, y gracias a su autoformación, consiguió ser quien hoy es Leonardo para nosotros, despierta no sólo mi admiración, sino todo mi interés.

Existe mucho prejuicio en torno a Leonardo a partir de El Código da Vinci
Se ha convertido en una figura de marketing, algo que yo entiendo, además disfruto con Dan Brown… Pero Leonardo es mucho más grande que El Código da Vinci.
"Leonardo es, quizá, uno de los diez personajes más misteriosos de la historia de la humanidad y cuando te adentras en su biografía descubres que su realidad es aún más increíble"

Ahora, además, tienes un nuevo proyecto, otra vez relacionado con Leonardo…
Bueno, yo ya publiqué Tienes talento, en la que hablo sobre cómo podemos potenciar nuestro talento a partir de conceptos como la pasión. Ahora estoy preparando una novela histórica –ya publicada con el título Matar a Leonardo da Vinci–, ambientada en el Renacimiento, en un hecho que marca para siempre la vida de Leonardo, y que resulta bastante desconocido. Sin pruebas, injustamente, fue acusado de sodomía y encarcelado durante dos meses. A partir de ahí le cambió la vida, y a través de sus inventos y de su obra se ve reflejado su sentimiento de venganza.

¿Qué opinas sobre los supuestos mensajes ocultos existentes en las pinturas de Leonardo? ¿Crees en ellos?
Creo que existen mensajes ocultos y que son muchos más grandes y menos enigmáticos, más sinceros y cercanos, con unos sentimientos mucho más simples, como puede ser el amor, de lo que nos quieren hacer creer. Eso sí, suficientemente potentes para mantener el hilo misterioso de Leonardo. Pero creo que es tan simple el conjunto de mensajes ocultos en la obra de Leonardo que lo hace bastante más grande que el hecho de poner a María Magdalena en el cuadro de La última cena.

¿Consideras que fue un iniciado?
Hay muchos estudios que hablan de la masonería, del priorato de Sión… No sé hasta qué punto. Tengo una teoría: la gente habla de la rama templaria, de la rama del Priorato de Sión, de masonería, incluso he visto documentales que afirman que naves extraterrestres abdujeron a Leonardo, lo trajeron al presente y por eso pudo inventar tales ingenios. Tanto la vía extraterrestre como la de sociedades secretas, estoy convencido de que si esto fuera así de verdad, no se habría perdido buena parte de la obra de Leonardo, y sólo conocemos tres quintas partes de la misma. Ten en cuenta que Leonardo inventó la bicicleta y los papeles en que aparecen su diseño se descubrieron después de que alguien inventase y patentase la bicicleta. Todo ese trabajo se descubrió mucho después.

En tu opinión, ¿qué es lo que tienen los misterios que fascinan de tal modo a la gente, que provocan que el interés se centre sobre todo en ellos, en lo oculto, antes incluso que en las biografías oficiales de sus protagonistas?
Es la curiosidad, la simple curiosidad, querer conocer más. De hecho, Leonardo fue uno de los primeros alquimistas, uno de los primeros en escribir un tratado de magia. Son cosas de las que se conoce muy poquito. Incluso se dice que el La Última Cena hay un código secreto que predice el final del mundo desde el punto de vista de la naturaleza. Leonardo, hace 500 años, ya predijo que el mar se iba a rebelar contra nosotros. ¿Y sabes cómo? Con el mero hecho de la observación, al ver cómo el río Arno se desbordaba en Florencia y mataba a tanta gente. Leonardo compara a la tierra con cuerpo humano y dice que los ríos son las venas. Y afirmó que la naturaleza se rebelaría, por uno u otro motivo, desde el punto de vista del concepto madre Gaia. Y es eso lo que me interesa del misterio, la pasión por lo desconocido, no tanto lo que pueda asustar o no asustar, porque dentro de la parapsicología hay infinidad de ramas y algunas me gustan más y otras menos. Pero lo que me gusta es el hecho de conocerla desde el punto de vista más objetivo posible, que no sólo sea la parapsicología, sino que la ciencia en sí también tenga un hueco en el misterio. El hecho de poder contrastar y generar diálogo es lo que me fascina. Y era lo que hacía Leonardo da Vinci.
"Creo que existen mensajes ocultos y que son muchos más grandes y menos enigmáticos, más sinceros y cercanos"

Y en este sentido, ¿te interesa especialmente algún tipo de temática dentro del misterio?
Me interesa todo, la verdad. La ufología, muchísimo, el tema del largo túnel, del más allá. Es también no temor, sino respeto a lo desconocido, qué hay más allá, qué hacemos, de dónde venimos, la multiplicidad de destinos… Pero por el simple hecho de que soy curioso.

¿Crees que existen prejuicios hacia ti por el hecho de ser famoso al presentar estos trabajos?
Existen prejuicios para todos, también para ti, aunque no seas famoso. Bueno, yo no me considero famoso, es una palabra que no me gusta nada. La palabra sería profesional expuesto. Pero prejuicios, claro, y los tengo yo de ti antes de entrevistarme y tú de mí. La pregunta no es si tenemos prejuicios, sino si nos afectan

¿Y te afectan?
Hubo un tiempo en que sí, pero descubrí que no puedo cambiar la opinión de todas las personas, y que tampoco quiero cambiarla. Soy muy feliz desde que pienso así, porque si no, no haría nada, no saldría en la tele, no escribiría, no te contestaría a esta entrevista. Y esta entrevista va para curiosos. Por un curioso, a un curioso para curiosos.

Caiga quien caigaSupervivientesPasapalabra, escritor, investigador… ¿Qué te queda?
Ser padre. La mayor curiosidad de todas. Pero bueno, llegará cuando tenga que llegar. Es un proyecto de vida. Y además, con ello superaré a Leonardo.

Llevas mucho tiempo como personaje público. ¿Percibes en el mundo de la tele, del espectáculo un cierto vacío espiritual o de curiosidad?
Quizá la palabra curiosidad esté prostituida en televisión. Lo que echo en falta es un poquito de alma desde el punto de vista menos espiritual. Cuando hablo de ello es un poco más de cariño, de hermandad, de honor. Pero es mi punto de vista. Pero eso no significa que mi programa, porque haya cultura y entretenimiento sea mejor ni peor. El ámbito o el hueco en el que puedes tener esa medición es muy subjetivo. Pero es que la pregunta es ¿vemos lo que se emite en la televisión porque se emiten unas cosas o las televisiones emiten eso porque la gente demanda unos contenidos determinados? ¿Qué falta? ¿Le falta a la televisión alma o espiritualidad o le falta a la gente?

¿Qué crees que pensaría Leonardo de la ufología, de los poltergeist?
Si Leonardo hubiese sido capaz de ver un OVNI, creo que habría intentado mejorar ese OVNI. El otro día me decían, “si a Leonardo le diesen un IPAD, ¿sería capaz de reproducirlo?”, y dije, “no: sería capaz de mejorarlo”. Fíjate, Leonardo, en su momento, no conocía ni la electricidad… Pero Leonardo, en el Códice Atlántico, predice que los seres humanos seríamos capaces de comunicarnos sin cartas, de un sitio remoto a otro, sin ellas. ¿Cómo? No lo sabía, pero ya lo veía. Yo dentro de poco me voy al Lago Ness… Pues Leonardo, como inventor submarino, y del traje de buzo, creo que, hasta que no encontrase la explicación científica –no olvidemos que aunque Leonardo era muy enigmático, lo que seguía era el método científico de la observación– ,demostraría para bien o para mal si existe o no. Creo que se metería de lleno. Sólo por curiosidad.
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